Mayrim

La artista

Mayrim

L’Escala, Alt Empordà

Mayrim nació en Cuba hace cuarenta y pocos años, en el seno de una familia donde el arte existía a su alrededor de una forma natural. Su abuela, pintora reconocida en la isla, le inculcó la sensibilidad por la pintura y por usar los ojos no solo para ver, sino también para mirar.

Pero Mayrim no es solo pintora. Antes que la pintura, la música se convirtió en parte de su vida. Ya desde su niñez, las celebraciones familiares se convertían en eventos musicales. Desde muy joven estudió piano, convirtiéndose en una de las alumnas más aventajadas de su ciudad, no solo por su extrema autoexigencia, sino también gracias a su talento innato y a su sensibilidad. Llegó a tocar el piano y a cantar en distintos escenarios de Cienfuegos.

Poco se imaginaba entonces que aquella formación musical dejaría una huella tan profunda en ella. El ritmo, la armonía, los silencios y la emoción siguen estando, de una forma u otra, en su manera de pintar.

Pero, como a todo el mundo, en la vida le llegó el momento de decidir si continuar con la música o seguir el camino marcado por su madre, médica y académica universitaria. Así, siguiendo los sabios consejos de una madre estudió una profesión que acabaría convirtiéndose en otra parte fundamental de su vida.

Pero cuando uno es artista desde siempre, una carrera universitaria y profesional te roba horas, días y tal vez años de tu vida, pero no te convierte en no artista. Para Mayrim, el arte quedó aparentemente inerte en algún lugar de su interior.

Hasta que volvió.

Un tiempo después de llegar a Cataluña, hace ya más de un lustro, volvió a encontrarse con el arte casi sin buscarlo, como si de una llamada se tratara.

Su espíritu de superación, su exigencia por la excelencia y sus ganas de vivir hicieron que un día cogiera un pincel y un lienzo. Y, sin apenas darse cuenta, aquellos dos elementos empezaron a convertirse en parte de su alma.

Así, en L’Escala, el arte, a través de la pintura, empezó a ocupar de nuevo un lugar importante en su vida. Allí, frente al Mediterráneo y con Cuba en el corazón, comenzaron a mezclarse dos paisajes que forman parte de ella: la intensidad, el color y los recuerdos de su infancia con la luz, la tramuntana y los tonos del Alt Empordà.

Mayrim pinta desde la intuición, la reflexión y el aprendizaje.

Se pone nerviosa cuando algo no le sale bien. Mucho.

Y se siente realizada cuando se da cuenta de que su técnica se va perfeccionando. Trabaja, prueba y experimenta con óleo, acrílico, dorados y texturas, superponiendo capas y dejando aparecer manchas, formas y accidentes que muchas veces terminan guiando la propia obra.

Busca la perfección aun siendo consciente de que nunca la hallará del todo.

Probablemente, si leyera esto, diría que todavía le falta mucho. Que necesita aprender más. Que aquel cuadro podría haber quedado mejor. Que este otro todavía no está acabado.

Quien la conoce sabe que es inútil intentar convencerla de lo contrario.

Y quizá sea precisamente eso lo que convierte a un pintor, un músico o un escritor en un artista de verdad: saber que, por mucho que uno sepa, siempre sabe menos de lo que le gustaría saber.

Esas ganas de mejorar constantemente hacen que ni ella misma sea consciente, a veces, de hasta dónde puede llegar.

En sus cuadros hay algo de su historia, aunque no siempre sea evidente.

Está Cuba.

Está el Caribe.

Están Cienfuegos y la Havana.

Está la música.

Están Pablo Milanes, Serrat y much@s otros.

Está la Medicina y la experiencia de haber dedicado tantos años a cuidar de otras personas.

Está el Mediterráneo.

Está L’Escala.

Está la tramuntana.

Estan sus ancestros.

Está su hija.

Está el amor.

Están sus amigos.

Y está también una etapa nueva de su vida en la que pintar ha dejado de ser simplemente una afición para convertirse, de nuevo, en una forma de expresarse.

Quizá por eso resulta difícil explicar su pintura sin explicar un poco quién es ella.

Su obra nace precisamente de ahí: de todo lo vivido, de sus contradicciones, de lo que todavía le queda por vivir y de la libertad de no tener que explicarlo todo.

Porque tampoco hace falta.

Una última cosa

Mayrim no ha escrito esta biografía.

Tampoco la ha encargado.

De hecho, ni siquiera la había leído cuando se publicó en esta web.

La ha escrito alguien que cree en ella, que tal vez la conoce un poco y que, probablemente por eso, se ha permitido el lujo contar algunas cosas que ella jamás habría escrito sobre sí misma.

Cuando la lea, seguramente querrá cambiar alguna.

Esperemos que no demasiadas.

J.A.

Trayectoria

  • Cuba Formación artística familiar junto a su abuela, pintora consagrada de Cienfuegos
  • Cuba Formación en piano y expresión artística en los escenarios de Cienfuegos
  • Cuba Estudios universitarios de Medicina
  • Catalunya Continuación de su formación artística
  • L'Escala Reencuentro con la pintura al óleo y el acrílico en la madurez

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